La conversión de un sitio Web es el proceso mediante el cual se consigue que los visitantes que llegan al site, hagan lo que nosotros deseamos, como por ejemplo comprar un producto, suscribirse a un boletín o enviar un formulario de contacto. En definitiva la conversión Web es uno de los elementos primordiales que afectan al rendimiento de una Web.

Un elemento fundamental para aumentar la conversión de un sitio Web son los contenidos que incorporamos en nuestro site. A continuación detallamos algunas pautas a seguir para que los contenidos de nuestra Web sean un imán de clientes.

Usar textos familiares a los que usan nuestros clientes

Existen muchos artículos de Internet que dicen que el “contenido es el rey” pero si el rey no habla de la misma forma que sus súbditos de nada sirven tener muchos contenidos. Cuando redactamos los contenidos de una página Web cometemos el típico error de copiar lo que dice el dossier de venta de la empresa, o lo que dice el book corporativo, o peor aún, colocar la misión y visión de la empresa para explicar los productos y servicios que vendemos.

Estos contenidos sofisticados o formales no se parecen en nada a las frases que podrían utilizar nuestros potenciales clientes a hora de buscarnos en los motores de búsqueda o de encontrar información dentro de nuestro sitio Web. Tenemos que  “hablar el idioma del usuario”, es decir, utilizar palabras familiares para describir nuestros productos o servicios. Adicionalmente el utilizar palabras familiares mejora el posicionamiento en buscadores del portal Web.

El principal problema que existe es que describimos las cosas de diferentes maneras. Las palabras que utilizamos para describir nuestro negocio pueden ser diferentes a las palabras que utilizan los clientes. Enseñar a los clientes a renombrar las cosas es más complicado a que nosotros cambiemos la forma de expresarnos y en consecuencia llegar a ellos. Adicionalmente el usar expresiones familiares

Localización de contenidos versus traducción de contenidos

Otro error muy común es el que resulta en la traducción de una Web a otros idiomas. El 99% de las empresas suelen traducir “textualmente” su versión en español al resto de idiomas que le interesa presentar su Web.  Aunque el proceso de traducción sea altamente profesional y elaborado por nativos de esos idiomas, lo mejor es aplicar la localización de contenidos por mercados a los que nos dirigimos.

Un ejemplo claro es la diferencia de términos populares en España, comparado con México, Argentina, Venezuela o Chile. Estas diferencias también aplican a idiomas como el inglés, donde es necesario identificar la ortografía y vocabulario utilizado en el Reino Unido comparado con Estados Unidos y con Australia.

También se debe cambiar ciertos contenidos o darle más importancia a determinados textos dependiendo del idioma de la Web. Por ejemplo si tenemos una tienda onlines de alimentos el comprador nacional tomará muy en cuenta el precio y la calidad del mismo pero un comprador del extranjero tomará más en cuenta el tema del embalaje y transporte del producto. Dado esto los contenidos a destacar en una versión de idioma sobre la otra serán diferentes. Si reconocemos esas diferencias y optimizamos nuestro contenido para esas audiencias, tendremos mayor oportunidad de ser aceptado y aumentar la conversión visita cliente e nuestro portal Web.

Estructura de los contenidos que convierten visitas en clientes

En el monitor de un ordenador los textos se leen más lento y con más dificultad que los impresos. El usuario de internet carece de paciencia y escanea las páginas Web, no las lee con detenimiento. Además, sabe que tiene a su alcance miles de otras páginas a un solo clic de distancia. Dado esto es importante conocer las reglas de estructuras de contenidos que hacen que el texto utilizado en nuestra Web sea tomado en cuenta por nuestros visitantes para ser convencidos de convertirse en clientes.

Recomendamos seguir estas indicaciones

  • Uso de Títulos y subtítulos. Emplear subtítulos que complementen al título de cada pieza es una apropiada práctica. El usuario de internet al escanear una página se fija más en subtítulos que en el texto de un párrafo. Dado es conveniente insertar subtítulos describiendo ventajas de nuestros productos, información de contacto, etc.
  • Mejor párrafos cortos a un párrafo largo: Los párrafos interminables auyentan a los usuarios. Los párrafos hacen resaltar visualmente los bloques de texto. Trate de insertar en cada pequeño párrafo una idea diferente. Cada párrafo debería responder a una pregunta diferente que se hace un usuario sobre nuestro producto.
  • Uso de listas: Cada vez que sea posible debemos presentar una enumeración en forma de listas y, a ser posible, con apartados y subapartados. Se leen mejor y ayudan a ofrecer enlaces relacionados.
  • Empiece el contenido de una página por la conclusión: Los visitantes de una Web tiene poca paciencia y necesitar saber en pocos segundos si todo el contenido de una página merece la pena leerlo. Por tanto, la conclusión o el gancho de nuestra página de contenido deben ir en el primer párrafo.
  • Simplificar contenidos: Los usuarios de un sitio Web se impacienta con cualquier texto que parezca ambigú o complicado de entender. Eliminar sustantivos y sustituirlos por verbos es la mejor de las tácticas. Veamos un ejemplo,  que le suena más efectivo para una Web: “Por favor, en el momento de la recepción de nuestro producto, realice una revisión del contenido de la caja” versus esta otra frase más corta: “Por favor, cuando reciba nuestro producto revise el contenido de la caja”.
  • Escribir en forma activa: El escribir en voz activa (y no voz pasiva) en Internet acelera la comprensión del lector que es uno de los objetivos que buscamos en el medio online. En la Web suena mejor “El usuario compra una pala de padel” que “la pala de padel comprada por el usuario”.

Uso de la teoría de la objeción y contra objeción

Póngase en los zapatos de su potencial cliente y pregúntese que posibles objeciones puede tener a la hora de comprar sus productos por internet. Qué cosas le preocupan a su potencial cliente a la hora de compra en nuestra Web. Haga una lista de esas objeciones y desarrolle un contenido que responda y resuelva en detalle esa duda inicial.

Por ejemplo su usted tiene una tienda online que vende Jamones Ibéricos un comprador podría tener la duda de en qué condiciones de calidad le llegará el Jamón. Sabiendo eso tiene que desarrollar contenidos en el portal que expliquen todo el proceso de empaque del producto y todas las medidas que toma su tienda online en el envío y transporte del producto. Si puede mostrar una imagen de cómo queda empaquetado el jamón y en dicha imagen se observa que no hay riesgos en el transporte estamos disipando las dudas del cliente.

Otro ejemplo, muchos compradores online les gusta saber las garantías de devolución de un producto. Dado esto es importante desarrollar contenidos que indiquen las políticas de devolución de productos. De esta forma se reduce la incertidumbre del cliente en este aspecto.