Cuanto cuesta un servicio de marketing dgitial

Hoy quiero compartir con vosotros un artículo filosófico sobre la venta de servicios de marketing online y su valoración en el mercado.

En el sector del marketing online ponerle un precio fijo o standar es algo muy complicado. Los servicios de marketing digital son muy diversos y dependen de muchos factores que involucran costes y horas de dedicación que por supuesto cambian su coste

A mi me llegan presupuesto del tipo ¿Cuánto cuesta una web? ¿Cuánto cuesta posicionarme en Google? sin dar más informes que estas pequeñas frases

En el artículo de hoy tenemos un post inviado de un colega que trabaja en una agencia de marketing online y que le he pedido que comparta su punto de vista sobre ¿Cuánto cuesta un servicio de Marketing Digital?

Para ello tengo el placer de tener a Martín Angeletti, director creativo, estratega digital y speaker de andimol.co.

Adelante con su opinión sobre este interesante tema:

Es una pregunta que muchos líderes de empresa que son a su vez personas de confianza me hacen. “Cuéntame, Martín, ¿cuánto cuesta un servicio de marketing digital? ¿Cuánto dinero debería estar dispuesto a pagar, más o menos?”.

Entonces me pongo un poco socrático y les respondo con otra pregunta: ¿cuánto sale un automóvil?

—Depende de qué automóvil.

—Exacto.

Como todos los bienes y servicios en todos los mercados, hay más de una opción para dar respuesta a cada necesidad o deseo. Y esas opciones se distinguen unas de otras en un sinnúmero de aspectos, pero hay dos de relevancia: precio y calidad.

Ya sabemos lo que es el precio: es el dinero que pagamos a cambio de un producto o servicio. ¿A qué le llamamos vulgarmente “calidad”? A una valoración de las propiedades de un producto o servicio.

En la Argentina una frase muy popular dice que “lo barato sale caro”. En efecto, la frase supone que aquello que tiene un alto precio es de mejor calidad.

Existen excepciones a la regla. Como toda valoración, es subjetiva.

A mi mujer y a mí nos encanta pasar nuestros fines de semana en el campo, porque amamos disfrutar de la naturaleza, simplemente pasar el rato, comer asado y montar a caballo. Estas salidas, muy económicas en contraste con un viaje por Europa, nos brindan muchísima satisfacción y, para nosotros, son de gran calidad.

Nuestros deseos permean nuestra idea de calidad. Si sigues la moda en tu manera de vestir, querrás tener los zapatos de moda, y eso influye en “tu” sentido de calidad. Si no la sigues y sólo buscas unos zapatos cómodos, tu sentido de calidad se centrará menos en cómo lucen que en cómo se sienten al caminar.

Nuestros objetivos también lo hacen. ¿Quieres escalar hasta la cima del Everest? Necesitas el equipo adecuado; no otro, el adecuado para la época del año en la que vayas, tu peso, tu altura, tu planificación de recorrido.

¿Cuánto sale un automóvil? Depende de si quieres estar a la moda o no, de si eres soltero o casado, de si tienes hijos o no, de si tienes mascota o no, de si tienes interés por la tecnología o no, y así podría seguir al infinito.

¿Cuánto cuesta un servicio de marketing digital? Depende de lo que quieras lograr con ello.

Marketing para aumentar las ventas en Internet

A medida que la tecnología avanza y las novedades se ponen al alcance de todos, el marketing tiende a convertirse en un actor central del mundo de los negocios.

Sus pasadas deficiencias (que no brindaba resultados concretos, que no era sostenible, que no era escalable, entre otras) se convierten, día tras día, en su exacto opuesto: las nuevas metodologías de marketing digital sacan músculo en esos aspectos y fortalecen aquello en lo que ya era bueno el marketing tradicional, que es a grosso modo pensar y ejecutar estrategias para comercializar un producto o servicio.

Internet y las innovaciones a su alrededor son clave en este escenario.

El marketing tradicional le hablaba a audiencias target, es decir a conceptos generalistas y uniformantes de consumidores. El enfoque estaba bien para una época en la que no contábamos con la tecnología con la que contamos hoy: permitía apuntarles acciones a conjuntos definidos pero aún abstractos. La diferencia es abismal: con Internet, les hablamos a personas con nombre y apellido, gustos y preferencias, proyectos y sueños.

Con las herramientas adecuadas, en Internet tenemos conversaciones inteligentes con los consumidores, y podemos guiarlos a través del recorrido de compra hasta convertirlos en clientes y promotores. Y eso lo cambia todo: ahora el marketing puede incidir de una manera formidable en las finanzas de tu negocio.

El valor del marketing digital para tu empresa

Un servicio de marketing digital de esta clase es, naturalmente, más costoso que si consideras que “marketing online” es tener un sitio web, una cuenta de Facebook y una tienda virtual, porque una cosa es generar activos digitales con un retorno de la inversión (ROI) concreto y creciente, y otra es tener presencia digital a modo de tarjeta personal o sin tener demasiado claro por qué ni para qué.

Las ventas en Internet requieren de una planificación integral y prolongada. Requieren que sepas quién es tu cliente, cuáles son sus necesidades, qué preguntas le haría a Google, qué contenidos lo atraerían y en qué redes sociales se encuentra. Requieren producción, análisis de resultados, identificación de nuevas oportunidades, mejora continua y sostenibilidad en la generación de demanda.

La pregunta que deberías hacerte no es “cuánto cuesta” un servicio de marketing sino “cuánto vale” para tu empresa. Porque, lo sabes bien, el valor es anterior al costo.

Cuando un líder de empresa me dice que el servicio de marketing digital le parece caro, yo le pregunto una vez más cuáles son sus objetivos de crecimiento. Si el objetivo de su empresa es crecer un 20% en 12 meses, y ese crecimiento significa una facturación de 1 millón de dólares, ¿cuánto tenía pensado invertir para lograrlo?

Tiene su verdad la frase “lo barato sale caro”. También es cierto que mucha veces “lo caro sale barato”: ocurre cuando la relación precio-calidad nos favorece y satisface con creces. En un mundo de cambios de hábitos tan dinámicos por los que los vendedores clásicos venden cada vez menos, ése es el marketing digital con futuro.